En 1995 se iniciaron las primeras gestiones tendientes a la creación de una reserva, circundante al Parque Nacional El Rey, concebida como una extensa zona de apoyo, integrada por tierras privadas en muy buen estado de conservación.

La gran mayoría de los propietarios involucrados en la creación de la Reserva, consideraron intensamente adherir a este proyecto de promoción turística del área.
Participaron activamente de los cursos y talleres de capacitación y en la identificación de propuestas.

Otros propietarios además, recibieron apoyo económico parcial para acondicionar viviendas en sus fincas a los efectos de ofrecer alojamiento a los visitantes.

La Reserva Proyectada Pretende:

1. Ampliar sustancialmente la superficie protegida por el Parque mediante la incorporación de estas tierras a la conservación y el uso sustentable, incrementando así la supervivencia de especies amenazadas como el anta, el Pecarí Labiado, diversas perdices, patos y aves de presa y protegiendo valiosos sectores de Bosque de Transición.


2. Garantizar a largo plazo la provisión de servicios ambientales, como el agua y la fijación de carbono.

3. Promover actividades productivas de bajo impacto ambiental y creciente rentabilidad como el turismo basado en la naturaleza.El sistema integrado por el Parque Nacional y la Reserva El Rey forma parte, a su vez, de una estrategia regional de conservación y uso sustentable más amplia y ambiciosa: el Corredor Binacional de Yungas Andinas.